Página Inicio > Astrología > Felicidades Escorpio
 
Dossier | Privacidad | Contacto | Mapa del Sitio
Ir a Inicio
Ir a Astrología
 
 
Imprimir | Enviar
Otros Temas
Felicidades Escorpio
 
por Viky 15 de Noviembre de 2003
 
Viky: Su interés por los símbolos le ha llevado a estudiar astrología en profundidad. Su gran capacidad para comunicar y su rigor en el campo astrológico hacen que haya cola para que te lea la carta astral.
 

 

¡¡¡FELICIDADES ESCORPIO!!!

Bueno, bueno, por fin después de este verano infernal de insoportable calor, llegan los meses preciados de otoño en los que Libra, Escorpio y Sagitario se reparten a cachitos el preludio invernal.

Concretamente, avanzan los días pertenecientes al segundo de estos signos. Leí una vez al respecto de Escorpio algo parecido a lo siguiente:

Si a un Escorpio le das un puntapié, te quema la casa... Y si le das un beso, te hace el amor tres veces.

Me pareció una manera estupenda de definir en pocas palabras la personalidad escorpiana, añadiendo un insuperable toque de humor. Efectivamente, nos encontramos ante un signo de extremos, radical, adicto al “todo o nada”. No soporta las medias tintas en ningún aspecto de su vida, especialmente si se trata del amor. En ese ámbito puede cubrirse, inicialmente, tras su halo de misterio, frialdad e irresistible magnetismo, pero una vez dado el primer paso uno vive, al lado de Escorpio, lo que realmente significa una erupción volcánica, una pasión desenfrenada.

Junto con Acuario, estamos ante un inconformista, rebelde y trasgresor nato. En ocasiones, desbordado por sus emociones, y ante la desesperación de creer no poder ejercer control alguno sobre ellas, acaricia la idea de la muerte. Escorpio es el suicida, el mago, el alquimista, el asesino y el fénix. Todo depende. El universo ha puesto en las manos de Escorpio el material bruto de nuestras emociones más viscerales para, desde ahí, convertirle en el puente sobre el que realizar la perfecta alquimia que culmine en la conquista de la más elevada consciencia.

Tres animales se asocian al signo de Escorpio:

- El escorpión: en representación de su fase de desarrollo más primitiva. En ella, Escorpio se siente arrastrado por su intenso torrente emocional. Incapaz de ejercer control alguno sobre él, dirige su veneno hacia los otros (manipulación, violencia, abuso de poder, etc...) o hacia sí mismo, convirtiéndose en el destructor que, al igual que el animal que lo simboliza, se clava el aguijón hasta darse muerte.

- La serpiente: en esta segunda fase, Escorpio comienza a realizar un ejercicio de dominio y autocontrol que, poco a poco, le permite entrever que, lejos de estar indefenso ante su mundo emocional, puede empezar a operar en él e ir domando su propio caballo desbocado. En este punto, sin siquiera proponérselo, comienza a ayudar a otras personas, guiándolas en su propio proceso de transformación.

- El águila: en paz consigo mismo, Escorpio se erige como el fénix que resurge transformado de sus propias cenizas. Sin aferrarse a nada, ya que sabe que todo es caduco, pero viviendo cada instante en toda su plenitud. El águila ha conquistado la mirada profunda de Escorpio; su capacidad de ver más allá de lo aparente y de profundizar en sí mismo y en los demás con el fin de vivir el papel que le ha sido encomendado: el de agente transformador, allá donde vaya.

Bien, después de esta información, espero que no haya por ahí ningún Escorpio sintiendo que su absoluta identificación con el escorpión le reduce a un ser inmundo y abyecto sin posibilidad alguna de salvación (algo que, fácilmente podría ocurrir teniendo en cuenta la afición escorpiana por el drama y la tragedia...). No perdáis el tiempo. Se trata de una descripción general sobre la energía del signo considerado en abstracto. Todo Escorpio guarda en su interior la semilla de las tres fases evolutivas. Todo Escorpión puede llegar a vislumbrar la libertad y el conocimiento del águila, lo mismo que todo águila puede atravesar crisis turbulentas y conectar con el escorpión.

Lo más importante: que nada es tan importante, ni tan terrible, ni tan definitivo como Escorpio siente en su interior. Y que, sin duda, tras esa mirada magnética, profunda y abismal que parece traspasarnos, habita el alma de un sabio cuyo conocimiento se basa en la experiencia de su propio proceso de transformación... tan real como la vida misma.

¡Felicidades Escorpio!... Sin vosotros el mundo carecería de pasión y, sobre todo, se quedaría a mitad de camino. Y ya que hemos empezado...

Hasta la próxima.

 

 

Contribuciones | Comentarios
© 2006-2001 LandSil